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24/3/13

"Reliquia" en Pan y Arte Teatro

  
La niñez es ese período de la vida al que normalmente se lo caracteriza como la edad de la inocencia; pero dicha caracterización, en esta obra, es puesta en entredicho. La niñez aquí es rememorada; y devenida en recuerdos se convierte en el vestigio de un tiempo otro, un tesoro, una verdadera reliquia.

Reliquia, con una magistral dirección de Carlos Peláez, aparece así como una obra teatral atrapante desde el principio, cuya dramaturgia, basada en cinco cuentos* de Silvina Ocampo, logra de un modo sorprendente recrear ese universo tan particular e inquietante de esta genial autora, en el que conviven la ambivalencia, la ironía y el humor negro. Verdaderos dramas humanos que se desarrollan en el transcurrir de la vida cotidiana y tienen por protagonistas a niños ligados al horror y la crueldad, como víctimas o victimarios, según la ocasión.

Hay relatos-reliquia propios y ajenos, y objetos-reliquia de apariencia inocente, que se exhiben como signos de la época en que tuvieron su origen, como testimonios concretos que garantizan la existencia misma de ese pasado. Relatos-Ojetos-Reliquias que a primera vista parecen irrelevantes, pero que en el devenir del relato revelan su pertenencia a situaciones muchas veces sombrías; y así es como lo familiar, lo conocido, poco a poco se vuelve extraño, provocando una sensación inesperada y aterradora, atractiva y repulsiva a la vez: la vivencia misma de lo siniestro.

A lo largo de toda la trama se aborda el mundo de los niños y su lado oscuro, mostrando la existencia de la malicia agazapada detrás de la máscara de la inocencia. Así se hace foco en una lucha de opuestos que, en su permanente coexistencia, genera una fuerte impresión de ambigüedad que atraviesa toda la obra, y que desde el principio se plantea a partir de la presentación de una protagonista desdoblada, escindida, que necesita sacar a la luz todo aquello que debería permanecer escondido.

Icera Medina Flores es una institutriz que dice tener la vocación de cuidar niños. Es una mujer asexuada, pulcra, de vestimenta recatada, que lleva el pelo muy corto y prolijamente peinado, de gestos delicados y medidos. Pero… ¿qué hay detrás de todas estas correcciones ajustadas a los requerimientos de la moral, la religión y los mandatos sociales de la época? La clave tal vez se encuentra en todos y cada uno de los relatos de la protagonista, que se eslabonan uno tras otro a medida que avanza la trama, reconstruyendo una pesada cadena de sucesos. Icera realiza un mapeo hostil de territorios cotidianos; sus relatos transitan en principio por caminos familiares, reconocibles para cualquiera, hasta que un giro inesperado vuelve todo escalofriante.

En esta propuesta dramática son para resaltar las lucidas interpretaciones de Julia Nardozza y Valeria Pierabella, que de modo exquisito logran darle carnadura a un personaje complejo y multifacético, que debe transitar por distintos registros dramáticos.

El vestuario (de Laura Pérez Andreau) también constituye un aspecto destacado de esta puesta, porque de un modo acertado recrea el espíritu de la época que se referencia. Y la iluminación (de Adrián Cintioli) también juega un papel muy importante, ya que la elección de una luz tenue, por momentos media luz/penumbra, consigue construir un clima intimista adecuado.

También es para destacar el modo en que los relatos de la protagonista, por medio de descripciones pormenorizadas de situaciones y personas, e incluso a través de la vivaz reproducción de diálogos, conducen/transportan imaginariamente a múltiples escenarios, pletóricos de fisonomías, atributos, personalidades, colores, texturas y hasta olores. Y en este sentido, la disposición del espacio de la escena -limitado por telones negros- resulta funcional; porque es en ellos en donde las imágenes mentales provocadas por los relatos minuciosos, aparecen como superficies en donde la imaginación no encuentra obstáculos para desplegarse sin límites.
Reliquia es una preciosa pieza teatral.

* (El Pecado mortal, Las fotografías, La Furia, Voz en el teléfono y El diario de Porfiria)

Dirección: Calos Peláez.
Dramaturgia: Julia Nardozza, Valeria Pierabella y Carlos Peláez.
Elenco: Julia Nardozza y Valeria Pierabella.
Diseño de vestuario: Laura Pérez Andreau.
Vestuario: Noemí Zahr.
Diseño de luces: Adrián Cintioli.
Diseño de Títeres y Objetos: Julia Nardozza y Carlos Peláez.
Diseño gráfico: Budín de Tela (budindetela@gmail.com)
Prensa y Difusión: TEHAGOLAPRENSA

Teatro: Pan y Arte – Boedo 876 – C.A.B.A.
Tel. 4957-6922
Funciones: Domingos 19 hs.